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La leishmaniosis es una enfermedad crónica y muy grave que afecta a los perros y que se contrae en los meses más calurosos, especialmente entre mayo y septiembre, a través de las picaduras de unos diminutos mosquitos, las leishmanias. Se introducen en el cuerpo del perro cuando el mosquito que pica está infectado y las células pasan al torrente sanguíneo causando graves daños en los tejidos afectados. En la actualidad, el 15 % de los perros contrae la leishmaniosis cada año y el porcentaje no deja de aumentar.

Una enfermedad que da lugar a una gran pérdida de pelo, falta de apetito, problemas en los órganos vitales y, en el peor de los casos, la muerte. Por eso, es muy importante prevenirla y mantener a nuestro perro vigilado, acudiendo al veterinario en cuanto notemos el menor síntoma. Algunos de los que pueden alertarnos sobre ello  son la pérdida de pelo alrededor de los ojos, la nariz y las orejas, que las uñas les crezcan demasiado rápido, las heridas en las patas y en la cabeza, y el hecho de que no coma como de costumbre. Lo normal es que se contraiga en los meses de verano, pero hay zonas más cálidas en las que este mosquito puede estar presente todo el año.

¿Cuál es el tratamiento para la leishmaniosis?

Si tu perro contrae la leishmaniosis, debes saber que deberá convivir con ello el resto de su vida, ya que se trata de una enfermedad crónica que no tiene cura. Es cierto que existen tratamientos contra la leishmaniosis, pero la enfermedad no se elimina, sino que lo que hace es impedir que el parasito crezca y que no dañe el organismo del perro. Por eso, en este caso, más vale prevenir.

¿Cómo evitar que mi perro se contagie de leishmaniosis?

Aquellos perros que no están protegidos contra la leishmaniosis, obviamente, corren más riesgos de contagiarse. Por eso, es importante acudir de manera periódica al veterinario para que nos den un repelente para ahuyentarlos, especialmente cuando se acerquen los meses de verano. Aunque no son eficaces al 100 %, sí que son muy efectivos, ya que reducen las posibilidades en un 86 %. Podemos adquirir el repelente en forma de aerosoles o pipetas.

Pero además, podemos usar un collar antiparasitario como complemento para darle una protección más fuerte. En este sentido, es importante dejarse asesorar por el veterinario para que nos indique cómo proporcionar una protección de calidad a nuestra mascota. Como profesionales del sector, en nuestra tienda online te recomendamos los antiparasitarios Zotal, que son actualmente unos de los mejores del mercado.

Por otro lado, debes saber que desde el año 2012 existe una vacuna contra la leishmaniosis. Un tratamiento que es aplicado en tres dosis y que debe volver a ponerse cada año. Eso sí, al igual que sucede con los aerosoles y las pipetas, tampoco ofrece una protección total, por lo que no debemos olvidarnos de usar el resto de medidas de prevención para evitar que nuestro perro se contagie.

Al margen de estos tratamientos para prevenir la leishmaniosis, también hay que tomar otras medidas, tanto a la hora de salir a la calle como en nuestro propio hogar. Por ejemplo, se deben evitar los paseos durante la noche, ya que es el momento en el que los mosquitos atacan con mayor frecuencia a los perros. Además, aunque los perros que duermen dentro de casa están más protegidos, no está de más colocar una mosquitera en la ventana. Y lo mismo si va a estar de noche al aire libre. Eso sí, la malla que compremos debe tener una medida de menos de 2 milímetros, ya que es el tamaño de estos mosquitos.

Una vez que haya pasado el verano, es aconsejable ir a ver al veterinario para que le haga una revisión y compruebe que el perro se encuentra perfectamente. De esta forma, podremos saber con certeza si ha contraído la enfermedad o si está sano.

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